CUANDO EL TRABAJO ES UN MARTIRIO
Sin duda, hoy para muchos tristes humanos el rito diario de asistir a su lugar de trabajo se convierte paradojicamente en unos de los peores martirios contemporáneos, aquello que en teoria debiera llenarnos de gozo y hacernos sentir útiles, realizados y recompensados al final del día solo se convierte en la rutina que nos permite ocupar las horas (la mayoria) y acortar el camino a las preciadas vacaciones.
Lo anterior no se debe a que cada vez seamos más flojos, lo que en realidad ocurre es que el modelo vigente ha transformado nuestros lugares de trabajo en verdaderos
